Patricia Ortiz
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Charlotte, NC- El bloqueo de poco más de dos años del ingreso de estudiantes sin papeles a los colegios comunitarios quedó temporalmente abolido, ya que ninguna de las propuestas restrictivas pendientes en la Legislatura Estatal logró prosperar este año.
En marzo la Junta de Colegios Comunitarios de Carolina del Norte votó a favor de permitir el ingreso de estos estudiantes a los 58 campus del estado, pero cumpliendo una serie de requisitos para ser admitidos.
La nueva medida exige que estos jóvenes se hayan graduado de una secundaria estadounidense, paguen matrículas como extranjeros y se pongan al final de la fila para obtener el cupo sin desplazar a ciudadanos y residentes legales.
Jessica Graham, portavoz del Colegio Comunitario del Piedemonte Central (CPCC, por sus siglas en inglés) afirmó a “Mi Gente” que seguirán la nueva política, por lo tanto estos estudiantes podrán matricularse para las clases del periodo de otoño.
La política corrió el riesgo de ser revertida durante el proceso administrativo que coordina la Comisión de Revisión de Reglas del Estado (OAH), al recibirse al menos 10 objeciones que requería un análisis por el legislativo.
La normativa fue enviada a la Asamblea General donde había varias propuestas de ley en contra sin que llegaran a ser discutidas. No obstante, el próximo año alguna podría prosperar a menos que haya una ley federal que las invalide.
Aún falta una ley federal
Para Tania Barrón, una joven de origen mexicano que recién se graduó de secundaria y aspira algún día ser abogada, la oportunidad es alentadora pero también costosa.
Bajo la medida al ser admitidos como estudiantes extranjeros, los jóvenes indocumentados tendrán que pagar matrículas hasta siete veces más altas que un estudiante regular.
“Necesitamos que algo ocurra a nivel federal, porque así nos dejen estudiar algún día necesitaremos poder trabajar”, apuntó la joven quien además es activista comunitaria de un grupo local que lucha por la reforma migratoria y leyes como el “Dream Act”.
Rubén Campillo, director estatal de la campaña Reforma Migratoria PRO América (RI4A), opina que hay que celebrar con “cautela” porque aún hay mucho trabajo por hacer a nivel estatal y federal.
“Es una pequeña oportunidad para que los jóvenes avancen en sus estudios por eso deben aprovecharla y tratar de matricularse lo antes posible”, dijo Campillo a “Mi Gente”.
